autor desconocido•hace 6 años ¿De qué manera asumimos la representación especializada como un propósito colaborativo que tienda a un modelo de atención integral a NNA? Bajo esta interrogante se ha articulado la gestión de nuestro programa desde sus inicios en la región (2019). No obstante, frente a un escenario de incertidumbre, complejidad territorial y profundas desigualdades sociales, contexto base en el cual la emergencia sanitaria se posicionó, dicha pregunta tomo otro carácter, y no hubo dudas respecto a la responsabilidad del rol público de cada uno/a de los integrantes del equipo. Los perfiles, especialidades, y desempeño especifico, dieron paso a establecer como prioridad el bienestar de niñas, niños y adolescentes, pues conscientes de los alcances de la marcha del programa, sea en la actuación individual como en dupla/triada, nuestros/as profesionales han demostrado un compromiso y responsabilidad que apuesta por entregar un servicio de calidad en la atención personalizada y especial según la caracterización de cada NNA, el resguardo de la dignidad e interés manifiesto de ellos/as, y la capacidad de profundizar y hacer efectiva la cooperación y coordinación con otras unidades al interior de la CAJ, así como con la red intersectorial en la región.En tal sentido, en las líneas siguientes quisiéramos dar detalle de las buenas prácticas puestas en marcha, con la oportunidad de que pueda servir de insumo a otras regiones y equipos de carácter multidisciplinario, prevaleciendo desde la gestión/acción el valor público que posee el trabajo a favor de la infancia y juventudes.Atención personalizada y especial. La tecnología al servicio de la tarea, pero…Comprendiendo y aplicando las medidas adoptadas por la autoridad sanitaria, el equipo de trabajo no ha dejado de brindar una atención profesional a los/as NNA representados/as, mediante el uso de tecnologías y aplicaciones de comunicación, dando continuidad a la atención, asistencia y contención psico-socio-jurídica. Este último aspecto es de fundamental importancia, pues el contexto actual ha acentuado la presencia del programa ante los/as NNA, sin eludir la realización de visitas a residencias y domicilios, según urgencia y premura, siendo colaborativos más allá de los objetivos estratégicos de la intervención, potenciando la relación de confianza y oportunidades, pensando en la promoción, defensa y protección de derechos más allá de que aquello se traduzca en el cumplimiento de objetivo estratégico, y que ante la incertidumbre brindan una presencia institucional que posiciona al PMA y a la CAJ en la oportunidad de brindar un servicio especializado, pero efectivamente integrado disciplinariamente en el otorgamiento del servicio.La posibilidad de validar entrevistas mediante el establecimiento de comunicaciones por vídeo llamada y el uso de aplicaciones afines abre una posibilidad de inmediatez y relación directa, en una dinámica que para no es ajena para los/as NNA representados/as. No obstante, subyacen problemas de conectividad, disponibilidad de dispositivos, e integración armónica del resto de instituciones intervinientes, en el uso actual dado por la emergencia sanitaria, pero con la potencialidad de establecer el mecanismo de manera permanente.Resguardo de la dignidad e interés manifiesto. Los NNA como sujetos efectivos de derecho.El principal desafío, sea cual sea el contexto de desempeño, es posicionar el intereses superior de los/as NNA representados/as, pero en relación a su marco de aspiraciones, desarrollo, necesidades y oportunidades, potenciando sus núcleos afectivos. Frente a la emergencia sanitaria, más allá de lo jurídico y las gestiones procesales realizadas, se ha puesto acento en una dinámica que reconozca en ellos su dignidad, el valor que representa el que cuenten con información completa sobre sus causas, y la relación con la institucionalidad pública, sea con los servicios de salud, educación, vivienda, y otros, destacando la oportunidad de inmediatez/celeridad en el tratamiento de las problemáticas derivadas.La fluidez del actuar del programa y la institución, junto a la coordinación intersectorial del sector público, Cooperación técnica y coordinación con otras unidades al interior de la CAJ. El PMA como actor clave para potenciar/visibilizar los productos de la institución.La emergencia sanitaria y la sobre-viniente modalidad de teletrabajo han dado la oportunidad de establecer una dinámica que enriquece la tarea de la institución, más allá del PMA, haciendo de este, desde la acción y cumplimiento de sus objetivos, una instancia de visibilización de los productos en conjunto. Cabe destacar la celeridad, disposición y compromiso de los equipos profesionales, técnicos y administrativos, para así dar continuidad al servicio, poniendo especial atención en el rol de los/as funcionarios/as públicos.En tal sentido, procurando una coordinación efectiva en beneficio de los/as NNA representados/as, se estableció una dinámica de articulación con el Centro de Atención Integral a Víctimas (CAVI), pues esta unidad posee herramientas que permiten complementar la intervención y la estrategia jurídica, simplificando derivaciones, sea por materias propias de su caracterización, así como atenciones especificas según el caso. Es necesario relevar, la propuesta y coordinación de nuestro programa con el Tribunal de Familia de Punta Arenas, dado que se han dado las facilidades para la realización de realizar audiencias reservadas, pensando en los/as NNA representados/as en un contexto seguro, amable y contenido, a través de medios audiovisuales, como medida frente a las restricciones sanitarias. En la tarea de brindar una protección jurídica especializada, nuestro programa tiene la convicción de que la acción del Estado y su administración debe ser articulada y coherente, calificando sus servicios con el carácter de esencial, más aún en una calamidad pública como la que el país y el mundo atraviesan, pues, hoy más que nunca, el respeto, promoción, reparación y protección de los Derechos Humanos de los niños, niñas y adolescentes en Chile debe realizarse con el otorgamiento de prestaciones de calidad, lo cual repercutirá en un bienestar integral, donde el componente jurídico y sus gestiones procesales siga potenciando un estatus biopsicosocial efectivo, que vele cabalmente por sus derechos, pero también en la garantía de oportunidades que consideren su caracterización, etapa de desarrollo, y por sobre todo el potencial humano que cada uno/a de ellos/as tiene.